Estoy tan ciega y tan sola que a mi misma soledad asusto de tanta frialdad, y me hundo en mis manos enceguecidas, llorando la necesidad de tus ojos y el principio de este incomprensible fin. El orgullo solo oculta debilidad, y te escondes tras las ansias de aquello que jamás me quisiste dar, por temor, solo por temor. Ojos cobardes, sabias que en mis brazos hallarías la felicidad, pero mi corazón te quedaba grande.... Y ahora, anhélame, porque sabes que me hallarás en los besos que derrocharás en pasiones baratas, con nostalgias de la pérdida de un mañana mejor al de hoy. Y yo solo podré reír lo que hoy lloro, pues te amo y nada puedo hacer al respecto, solo observarte como te destruyes, como te pierdes en el abismo de la comodidad. Jamás podrás dormir tranquilo hasta que no escuches a tu corazón, que grita mi nombre en silencios mientras duerme en aquella almohada que presenció nuestras pasiones, la misma que hoy se calla empapada en pesadillas....
domingo, 8 de marzo de 2009
Estoy tan ciega y tan sola que a mi misma soledad asusto de tanta frialdad, y me hundo en mis manos enceguecidas, llorando la necesidad de tus ojos y el principio de este incomprensible fin. El orgullo solo oculta debilidad, y te escondes tras las ansias de aquello que jamás me quisiste dar, por temor, solo por temor. Ojos cobardes, sabias que en mis brazos hallarías la felicidad, pero mi corazón te quedaba grande.... Y ahora, anhélame, porque sabes que me hallarás en los besos que derrocharás en pasiones baratas, con nostalgias de la pérdida de un mañana mejor al de hoy. Y yo solo podré reír lo que hoy lloro, pues te amo y nada puedo hacer al respecto, solo observarte como te destruyes, como te pierdes en el abismo de la comodidad. Jamás podrás dormir tranquilo hasta que no escuches a tu corazón, que grita mi nombre en silencios mientras duerme en aquella almohada que presenció nuestras pasiones, la misma que hoy se calla empapada en pesadillas....
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es muy buena-
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