sábado, 7 de marzo de 2009


Puedo ponerme cursi y decir que tus labios me saben igual que los labios que beso en mis sueños; puedo ponerme triste y decir que me basta con ser tu enemiga, tu todo, tu esclava, tu fiebre tu dueño...
Y si quieres también puedo ser tu estación y tu tren, tu mal y tu bien, tu pan y tu vino, tu pecado tu dios tu asesino. O tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra, a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea..
Puedo ponerme humilde y decir que no soy la mejor, que me falta algo para atarte a mi cama; puedo ponerme digna y decir toma mi dirección, cuando te hartes de amores baratos, de un rato me llamas; y si quieres también puedo ser tu trapecio y tu red, tu adiós y tu ven, tu manta y tu frío, tu resaca, tu lunes, tu hastío; o tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra, a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea... O tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento, y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnudo.

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